Ingenio de Comunicación

ASOCIACIÓN DIÁLOGO
Presentación de la encuesta "Europa vista desde España y Francia"


«No hay futuro serio para ningún país europeo fuera del marco comunitario», asegura Daniel Debomy, del Institut Jacques Delors.
«O avanzamos en el mercado común interior de la energía de forma más decidida o nos vamos a quedar atrás», coincide Xavier Vidal-Folch.
Franceses y españoles comparten «en esencia» su visión europea, afirma Carmen González-Enríquez.
 

No hay un proyecto español nacional que no sea plenamente europeo, y los franceses son plenamente conscientes de que no hay futuro serio ni para Francia, ni para ningún país europeo, fuera del marco comunitario.

Así lo manifestaron Xavier Vidal-Folch, periodista, y Daniel Debomy, investigador asociado del Institut Jacques Delors – Notre Europe, y quienes, junto a Carmen González Enríquez, investigadora principal del Real Instituto Elcano, fueron convocados ayer por la Asociación Diálogo para comentar la Encuesta "Europa vista desde España y Francia”, realizada por Diálogo y Elcano. (Pueden leer un resumen aquí.)

«Quizá en esa doble convicción podamos encontrar la convergencia de dos grandes proyectos nacionales», vaticinó Vidal-Folch. En el debate, celebrado en el teatro del Instituto Francés de Madrid, los tres panelistas desmenuzaron un trabajo que, con matices, demuestra que franceses y españoles comparten «en esencia» su visión europea. «Si hubiéramos comparado con británicos o con húngaros o griegos, incluso, los resultados habrían sido muy distintos», señaló González-Enríquez, y a modo de muestra comentó que ambas opiniones públicas están enfadadas con el Brexit y a favor de que la UE negocie con mano dura.

Entre esos matices: los españoles confían más en las instituciones europeas que en las nacionales, mientras que los franceses tienen mejor opinión de su propio Gobierno y de su Parlamento que de los europeos; los españoles creen que la principal aportación de la UE es la posibilidad de vivir y trabajar en otro Estado, la libertad de movimientos y el euro, mientras los franceses creen que es la paz.

Por su parte, Debomy admitió que «actualmente el pesimismo es mayor en Francia que en España», a pesar del ligero cambio registrado hace unos meses con la llegada de un nuevo presidente de la República. Para explicar ese desencanto, recordó que hubo un tiempo en el que «la Unión Europea fue, intelectualmente, construcción francesa y poco a poco se ha convertido en una construcción, digamos aún a riesgo de ser demasiado esquemático, alemana».

La encuesta revela que tanto franceses (70%) como españoles (54%) consideran que Alemania debe ser su principal aliado dentro de la Unión Europea. «Es producto de la necesidad ―admitió Vidal-Folch―: los franceses, acabar de pelearse. Y los españoles, la modernización económica», una idea que Debomy confirmó: Francia ve a Alemania como su principal aliado porque es el país económicamente más fuerte, porque comparten una historia de enfrentamientos y reconciliaciones, y porque «ha habido proximidad afectiva ente los dirigentes de ambos países»: De Gaulle y Adenauer, Giscard y Schmidt, Kohl y Mitterrand.

Sin embargo, mientras que para los españoles Francia debe ser el segundo aliado más importante, los franceses colocan en segundo lugar a España, Italia y Bélgica, algo que no sorprende a Debomy: «Italia es la vieja amiga latina, y respecto a Bélgica… los franceses tienden a creer que toda ella habla en francés», añadió con ironía.

DÉFICIT DEMOCRÁTICO

Carmen González-Enríquez aseguró que, en su opinión, no existe ese déficit democrático que tanto se le reprocha a la UE. Sucede que «entender las políticas europeas es muy complicado» y los ciudadanos, con alguna salvedad, no acaban de percibir el impacto que esas políticas tienen en su vida cotidiana. «Es el caso, por ejemplo, de la política europea para conseguir que exista un mercado común de la energía, que es muy importante para la soberanía energética europea, para que Europa sea independiente fomentando las interconexiones eléctricas entre los países. La mayoría de los ciudadanos, lo hemos visto en la encuesta, tanto en Francia como en España desconocen que exista una política europea en este sentido.»

Nada que deba extrañar porque, como comentó Vidal-Folch, hasta el Tratado de Lisboa apenas ha habido base jurídica para actuar. «O avanzamos en el mercado común interior de la energía, o en el de lo digital, de forma más decidida o nos vamos a quedar atrás. Y aunque franceses y españoles lo sepan menos, sus administraciones lo saben muy bien.»

Al cabo, los tres ponentes coincidieron: los grandes problemas de los estados europeos se solucionan con más Europa. La encuesta (aquí pueden acceder a sus conclusiones) había sido presentada previamente en la Residencia de Francia en España, en un acto presidido por el embajador Yves Saint-Geours y el presidente de Diálogo, José María Segovia en el que los ponentes fueron el presidente del Instituto Elcano, Emilio Lamo de Espinosa, y Pierre Lequiller, miembro del consejo de administración de la Fundación Robert Schuman.

Diálogo, Asociación de Amistad Hispano-Francesa

Desde 1983, promueve actividades empresariales, culturales, universitarias, científicas e informativas, con el objetivo de enriquecer las relaciones entre ambos países. Presidida por José María Segovia, es una asociación reconocida de Utilidad Pública, cuyos Presidentes de Honor son S.M. el Rey de España y el Presidente de la República Francesa.


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